


México, DF.- La última batalla deportiva entre las potencias de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y los Estados Unidos se escenificó en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988.
En aquella ocasión, los rusos se impusieron en el medallero olímpico, seguidos por Alemania Oriental y los estadunidenses finalizaron en la tercera posición.
En un duelo que será recordado, se suscitó en el baloncesto. EU y la URSS se veían las caras en semifinales. Los rusos lograron la sorpresa al superar a los estadunidenses. Después, conseguirían el oro al derrotar a Yugoslavia en la final.
Ante este fracaso y de vuelta a casa, el entrenador John Thompson fue cuestionado por su juego defensivo, por lo que él respondió que “si hubiera podido llamar a jugadores como Michael Jordan, lo hubiera hecho”.
Pero esa no fue la única sorpresa que dio la URSS. También hicieron la hazaña en el futbol, al vencer al favorito Brasil en la final. En aquella ocasión, Romario fue el máximo goleador del torneo.
Por el lado femenino también se apuntaron un triunfo histórico.
En el voleibol femenino, las rusas perdían dos sets a cero y en el tercero eran superadas por Perú por 12-6, pero sacaron fuerzas para voltear un histórico partido para ganar 3-2.
Tomado de Excélsior
